Ni africano, ni jamaicano, ni estadounidense: Un escocés rompe un récord "IMBATIBLE" de hace 27 años
Estoy seguro de que cuando piensas en Escocia te vienen a la cabeza cosas muy concretas: un buen whisky de malta, hombres con kilt (las famosas faldas de cuadros), el sonido de las gaitas o Mel Gibson gritando "¡Libertad!" en Braveheart.
Lo que seguro que no te esperabas es que un chaval de Edimburgo llamado Josh Kerr fuera a romper hace solo unos días un récord mundial congelado desde hace 27 años.
Sí, como lo oyes. Este "loco" de las gafas azules corrió la Milla a una velocidad media de más de 26 km/h sostenida durante más de tres minutos y medio (deteniendo el crono en unos estratosféricos 3:42.66). Una auténtica salvajada que ha dejado con la boca abierta a todo el planeta del deporte.
¿Y sabías qué es lo más curioso? Que si te estabas preguntando si llevaba Nike o Adidas... ¡te equivocas! ¡Llevaba unas Brooks!
Esto da muchísimo que pensar. El mercado de las zapatillas de alto rendimiento está evolucionando a una velocidad brutal y los gigantes tradicionales ya no reinan en solidad. Ya lo vimos hace poco cuando el francés Jimmy Gressier reventó el récord de Europa volando sobre el asfalto con las zapatillas Kiprun de Decathlon. La tecnología en los pies ha cambiado las reglas del juego para siempre.
¿Crees que la zapatilla hace al atleta o el atleta hace a la zapatilla?